It is the human friction that makes the sparks! Physical LAY-OUTs that foster casual encounters, encourage communication and influence CREATIVITY.

En el artículo “¿De dónde proceden las ideas?: las fuentes de la innovación en la empresa”, (Harvard Deusto Business Review. Febrero 2010 http://www.enricsegarra.com/wp-content/uploads/de_donde_proceden_las_ideas.pdf ) decía: “las ideas surgen de conversaciones (formales y también espontáneas, internas y externas) que producen conexiones (muchas veces impredecibles) y de seguir un proceso o protocolo (modelo de innovación) para su transformación disciplinada en acción, que únicamente tiene posibilidades de éxito si se producen en un contexto (ecosistema de innovación) que no sólo las facilita, sino que además las incentiva”.

Al respecto, hoy leí un interesantísimo artículo de Malcom Gladwell (de nuevo él; ya saben que se trata de uno de mis escritores favoritos) titulado Designs for Working http://gladwell.com/designs-for-working/  en el qué, apoyándose en el libro de Jane Jacobs “The Death and life of Great American Cities”, encuentra similitudes entre aquello que la escritora calificaba de “ballet urbano” al referirse a la calle Hudson en Greenwhich village (donde ella vivió) y lo que las empresas persiguen al definir sus espacios de trabajo (oficinas) de tal manera que se fomente la innovación. “Innovation -the heart of the knowledge economy- is fundamentally social. Ideas arise as much out of casual conversations as they do out of formal meetings. The task of the office, then, is to invite a particular kind of social interaction-the casual, nonthreatening encounter that makes it easy for relative strangers to talk to each other. Offices need the sort of social milieu that Jane Jacobs found on the sidewalks of the west Village”.

Más allá de la similitud entre la conclusión a la que llega Malcom Gladwell y a la que yo mismo pude llegar, les invito a que lean con interés su artículo escrito, como siempre, con profusión de detalles, interesantísimos ejemplos y conclusiones relevantes de entre las cuales destacaría una que no debería sorprendernos pero que a menudo pasamos por alto: A vital community, requires more than the appropriate physical environment. It also requires a certain kind of person (what Jane Jacobs called public characters), who could bind together the varied elements of the street life. Offices are not different. In fact, as office designers have attempted to create more vital workplaces, they have become increasingly interested in identifying and encouraging public characters

¿Qué les parecería identificar en sus propias organizaciones quiénes son esos “public characters” y empezar a sacarle el máximo partido a su network para poder así aumentar la cantidad de conexiones/interacciones que se establecen y, con ello, el número potencial de ideas que puedan generarse?

¡Ah! y si el tema les apasiona, les recomiendo que lean el artículo firmado porJonah Lehrer GROUPTHINK. The brainstorming myth. http://www.newyorker.com/magazine/2012/01/30/groupthink  el que además de poder leer de primera mano que el brainstorming no funciona a pesar de su extendida fama (“decades of research have consistently shown that brainstorming groups think of far fewer ideas than the same number of people who work alone and later pool their ideas” Keith Sawyer professor at Washington University at St.Louis) podrán profundizar más en el tema de la importancia que tiene el tipo de lay-out que decidan para sus oficinas de cara a facilitar las interacciones espontáneas. Ahí podrán adentrarse en la historia del legendario Building 20 del MIT (“a strange, chaotic domain, full of groups who had been thrown together by chance and who knew little about one another’s work. And yet, by the time it was finally demolished, in 1998, had become a legend of innovation, widely regarded as one of the most creative spaces in the world”) y llegar a la conclusión de que “It is the human friction that makes the sparks; therefore the most creative spaces are those which hurl us together”