PENSAR RÁPIDO, PENSAR DESPACIO – Thinking, Fast and Slow by Daniel Kahneman.

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A diferencia de lo que creemos sobre lo que acontece en nuestra mente (comúnmente asumimos un pensamiento consciente que discurre ordenadamente), el trabajo mental que produce impresiones, intuiciones y la mayor parte de nuestras decisiones, se lleva a cabo sin que tengamos control. Esa es una de las principales conclusiones que nos comparte Daniel Kaheman, http://es.wikipedia.org/wiki/Daniel_Kahneman, premio de Nobel de Economía (2002), en su libro Thinking, Fast and Slow publicado en 2011 por la editorial Farrar, Straus and Giroux.

 

A través de sus más de 600 páginas, el libro pretende que entendamos cómo se producen nuestros pensamientos, los atajos simplificadores que toma nuestra mente cuando actúa (a través de una heurística intuitiva; un truco de la mente para crear una respuesta que nos deje satisfechos) y los peligros que esta manera de pensar  (que Kahneman llama “rápida”) entraña. Una lectura extensa y meditada del mismo, debería permitirnos utilizar este conocimiento (de cómo funcionamos) para mejorar la calidad de las decisiones que tomamos (como individuos y organizaciones) y para comprender mejor a nuestros clientes cuando aparente y sorpresivamente sus decisiones se apartan del “patrón de racionalidad” que pudiéramos esperar y de cómo contrarrestar estas respuestas rápidas e irreflexivas y/o de cómo sacarles partido.

Los estudios realizados en psicología cognitiva en los últimos 25 años arrojan un resultado claro; esta respuesta rápida (irreflexiva) que llega a conclusiones inmediatas sin esfuerzo es mucho más influyente en la toma de decisiones de lo que creemos. A este modo de pensar Daniel Kahneman le llama SISTEMA 1 y tiene como núcleo central la memoria asociativa que persigue interpretar rápida y “coherentemente” lo que sucede a nuestro alrededor, generando siempre soluciones que nos dejan satisfechos y confiados. Sin embargo este SISTEMA 1 es falible y nos juega a veces malas pasadas cuando tomamos decisiones, lo cual explicaría porque muchas elecciones humanas se apartan de la racionalidad.

En contraposición Kahneman habla de otro sistema, el SISTEMA 2, una forma de pensamiento lento, deliberado, esforzado y enfocado, que creemos, tiene el control sobre nuestras decisiones pero que actúa únicamente cuando el SISTEMA 1 no genera una solución plausible y aceptable.

Esta división del trabajo entre ambos SISTEMAS minimiza el esfuerzo y optimiza la ejecución y funciona bien la mayor parte del tiempo porque, en general, el recurso a situaciones que le son familiares que utiliza el SISTEMA 1 para tomar decisiones, son adecuados y sus respuestas rápidas apropiadas.

Sin embargo, debemos ser conscientes de que en el SISTEMA 1 hay sesgos, errores que es propenso a cometer de manera sistemática en circunstancias específicas. Lo que sigue, una explicación pausada y profunda de las heurísticas (afectiva, de disponibilidad, de representatividad, etc.) que nuestro SISTEMA 1 utiliza y los sesgos cognitivos (cognitive traps) principales (el efecto Halo, el WYSIATI, el efecto de los Resultados, el del Sobreoptimismo y el efecto Aversión a la Pérdida, entre otros) en los que incurrimos.

Termina el libro con una serie de recomendaciones prácticas (check list, pre-mortem, outside view, etc) para evitar caer en esas trampas de nuestra mente y mejorar así la calidad de nuestras decisiones.

Apasionante lectura para aquellos que gusten de libros profundos con profusión de detalles y ejemplos varios y quieran adentrarse en el apasionante mundo de la behavioral economics.